Los pequeños negocios crean un mecanismo de compras colectivas para reducir costos de abastecimiento, aumentar su poder de negociación y competir con empresas de mayor escala
SANTO DOMINGO.- Los pequeños comerciantes de Santo Domingo Norte buscan reducir sus costos de abastecimiento mediante compras colectivas, en un intento por ganar poder de negociación frente a proveedores y competir con empresas de mayor escala.
La iniciativa, impulsada por la Central Nacional de Detallistas Unidos (CNDU), contempla la creación del Comité de Compras Conjuntas de Santo Domingo Norte, con el que los propietarios de colmados y otros comercios minoristas pretenden concentrar pedidos para obtener mejores condiciones de compra.
El modelo apunta directamente a uno de los principales desafíos del pequeño comercio: su menor capacidad individual para negociar precios, plazos y condiciones de abastecimiento frente a empresas que manejan mayores volúmenes de compra.
“Si el mercado se concentra, nosotros tenemos que organizarnos; si los grandes capitales se fortalecen, nosotros tenemos que asociarnos”, dijo el presidente de la CNDU, Ricardo Rosario, durante el conversatorio “Unidos o desaparecemos”, celebrado este jueves en Santo Domingo Norte.
Rosario explicó que la diferencia de escala puede cambiar sustancialmente el poder de negociación de los comerciantes. Como ejemplo, señaló que la compra individual de 5.000 plátanos representa una posición negociadora limitada frente a una operación conjunta de 100.000 unidades.
La misma estrategia, agregó, puede utilizarse para adquirir arroz, huevos, habichuelas, aceite, azúcar y otros productos de alta rotación en los colmados.
La apuesta de los comerciantes es que una mayor escala de compra contribuya a mejorar sus costos de abastecimiento y genere condiciones para competir en precios sin comprometer la viabilidad de los pequeños negocios.
El planteamiento surge en un contexto en el que, según la CNDU, los comerciantes enfrentan mayores costos operativos, una competencia más intensa y una expansión de inversiones de gran escala en áreas donde tradicionalmente predominaban establecimientos independientes.
EL RETO DE COMPETIR CON ESCALA
Para Rosario, la respuesta del pequeño comercio no pasa por enfrentarse a las grandes cadenas, sino por modificar la forma en que los establecimientos independientes participan en el mercado.
La CNDU sostiene que la asociatividad puede permitir a miles de pequeños compradores actuar como un solo demandante frente a proveedores, aumentando su capacidad para negociar y reduciendo las desventajas derivadas de operar individualmente.
El dirigente también llamó a los propietarios de colmados a incorporarse al programa “A Comer: del Campo al Colmado”, que busca acercar a los comercios los productos provenientes del sector agropecuario y reducir intermediarios en la cadena de distribución.
La organización considera que mejorar el abastecimiento es uno de los componentes necesarios para preservar la competitividad de un sector que cumple un papel relevante en el suministro cotidiano de los barrios.
VENDEDORES DE LOS GUARICANOS PIDEN ESPACIO EN EL NUEVO MERCADO
La reorganización del comercio minorista también tiene una dimensión vinculada a la infraestructura comercial de Santo Domingo Norte.
Durante el encuentro, la CNDU pidió que los comerciantes que han trabajado durante más de 20 años en el mercadito de Los Guaricanos sean incorporados al proceso relacionado con el nuevo Mercado Modelo Municipal, construido en el sector La Vieja Habana.
Rosario respaldó la construcción del mercado y reconoció la iniciativa de la alcaldesa Betty Gerónimo y de las autoridades vinculadas al proyecto, pero planteó que la modernización de la infraestructura debe tomar en cuenta a los vendedores que ya desarrollan sus actividades en la zona.
“El progreso no puede utilizarse para sustituir al pequeño; el verdadero progreso tiene que integrarlo”, afirmó.
El presidente de la CNDU recordó que la construcción de un mercado municipal había sido una demanda planteada durante años y que llegó a abordar el tema con el presidente Luis Abinader junto a William Lantigua.
La organización sostiene que su reclamo no busca privilegios, sino participación de los comerciantes en las decisiones que puedan afectar la continuidad de sus actividades económicas.
TECNOLOGÍA COMO SEGUNDA VÍA DE COMPETITIVIDAD
Además de aumentar la escala de compra, la CNDU considera que los pequeños comercios necesitan reducir ineficiencias mediante tecnología.
El gremio plantea que los colmados incorporen sistemas de inventario, facturación, pagos electrónicos y otras herramientas digitales que permitan mejorar el control de las operaciones y facilitar la gestión de los negocios.
Para la organización, la modernización tecnológica puede convertirse en otro mecanismo para elevar la productividad de establecimientos que compiten en un mercado cada vez más profesionalizado.
Rosario defendió, no obstante, la proximidad como una de las principales ventajas competitivas del colmado dominicano, debido a su presencia dentro de las comunidades y a la relación directa con los consumidores.
“Cuando desaparece un pequeño comercio no cierra solamente una puerta; se pierde una fuente de ingreso, se afecta una familia, se debilita un barrio y se concentra todavía más la economía”, manifestó.
La CNDU aclaró que su planteamiento no pretende cuestionar la llegada de grandes inversiones ni la expansión de cadenas comerciales, sino reclamar condiciones que permitan a los establecimientos de menor escala mejorar su productividad y competir.
La creación del Comité de Compras Conjuntas constituye una de las primeras acciones planteadas por el gremio para trasladar esa estrategia al terreno comercial: aumentar la escala de los pequeños negocios para mejorar su capacidad de compra, reducir desventajas frente a proveedores y fortalecer su permanencia en el mercado.



