SANTO DOMINGO.– La polémica rotonda de Punta Cana, considerada durante años uno de los puntos más conflictivos de la Autovía del Coral, será sustituida por un paso elevado como parte del Programa de Implementación de la Política Nacional de Seguridad Vial, financiado mediante un préstamo de US$200 millones aprobado para la República Dominicana.
De ese monto, US$139 millones serán ejecutados por el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) para intervenir corredores viales identificados como zonas de alto riesgo, entre ellos la carretera Sánchez (RD-2), la Autopista Juan Pablo II (RD-7), el Corredor Sur y la Autovía del Este (RD-3), donde está contemplada la construcción de la nueva estructura que reemplazará la actual rotonda de Punta Cana.
La información está contenida en el documento “Salvar vidas: la gran apuesta por la seguridad vial en República Dominicana”, elaborado por el exdirector del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), Milton Morrison. El programa es impulsado por el Gobierno dominicano con apoyo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y busca reducir las muertes y lesiones causadas por accidentes de tránsito mediante mejoras de infraestructura, fiscalización, educación vial y fortalecimiento de la atención de emergencias.
La rotonda constituye uno de los principales distribuidores de tráfico de la zona turística, al conectar la Autovía del Coral con Bávaro, Punta Cana, Cap Cana y el Aeropuerto Internacional de Punta Cana. Sin embargo, el acelerado crecimiento urbano y turístico de la zona ha incrementado considerablemente el flujo de vehículos particulares, autobuses turísticos, transporte de carga y motocicletas, provocando congestionamientos y accidentes, especialmente en horas pico, fines de semana y temporadas de mayor actividad.
Entre las principales críticas a la infraestructura figuran la reducción brusca de velocidad que deben realizar los conductores que circulan por la autovía, los conflictos generados por la incorporación simultánea de vehículos provenientes de Verón, Punta Cana, Bávaro y el aeropuerto, además de los cruces de motocicletas y el elevado riesgo de colisiones por alcance y choques laterales.
La construcción del paso elevado busca eliminar los cruces a nivel que obligan a los conductores a reducir la velocidad, ceder el paso o incorporarse en medio de un intenso flujo vehicular. Con la nueva estructura se pretende mantener más fluida y segura la circulación de largo recorrido por la Autovía del Coral, mientras los movimientos locales serán canalizados mediante vías marginales, retornos y accesos controlados.
La intervención forma parte de una estrategia nacional dirigida a corredores identificados por el Observatorio Permanente de Seguridad Vial (OPSEVI) como puntos con alta concentración de accidentes graves y mortales. El programa también contempla mejoras en retornos, cierre de cruces inseguros, instalación de barreras de protección y modernización de la señalización vial.



